,

Un estudio canario con 1.022 usuarios liga las reacciones adversas a psicodélicos con el malestar actual

Un equipo con firmantes de la ULPGC publica en Psychiatry Research una encuesta a 1.022 personas que usan psicodélicos fuera del laboratorio: quien recuerda más reacciones adversas declara hoy más malestar y menos bienestar. Es una correlación, no una causa.

Jardines con palmeras y pasarelas de madera en un campus de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

Las reacciones adversas a psicodélicos que la gente recuerda de sus experiencias guardan relación con cómo se encuentra hoy. Es la conclusión principal de un estudio firmado por investigadores canarios, con autores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), que acaba de publicar en acceso abierto la revista Psychiatry Research. El trabajo analiza a 1.022 personas adultas que consumen estas sustancias por su cuenta, fuera de ensayos clínicos.

Claves rápidas

  • Encuesta online a 1.022 usuarios de psicodélicos en contextos naturales, con la Psychedelic Use Scale (PUS).
  • Quien declara más reacciones agudas declara también más reacciones posteriores, más psicopatología actual y menos bienestar.
  • El vómito fue la excepción: siguió el patrón contrario.
  • Ser más joven y consumir con más frecuencia se asoció a más probabilidad de reportar reacciones adversas.
  • Los propios autores insisten en que es un estudio correlacional: no permite atribuir efectos a una sustancia concreta.

Qué ha medido el equipo canario

El artículo, publicado en línea el 8 de octubre de 2026, lo firman Jaime Rojas-Hernández, Lucas F. Borkel, Ángelo Santana del Pino, Domingo J. Quintana-Hernández y Luis Alberto Henríquez-Hernández. Es la continuación de una línea de trabajo que este grupo lleva años desarrollando: en 2023 relacionó el set and setting (el estado mental previo y el entorno) con la psicopatología y el bienestar de los usuarios, y en 2024 comparó los patrones de consumo de España y Sudamérica con la misma escala PUS.

Esta vez el foco está en lo que sale mal. La encuesta preguntaba por reacciones adversas agudas, las que aparecen durante la experiencia, y por reacciones diferidas, las que llegan después. A partir de ahí, los investigadores cruzaron esas respuestas con el historial de consumo, el contexto en que se toman las sustancias, la compañía, las motivaciones y el estado psicológico actual de cada participante.

Lo que encontraron

El primer resultado es de continuidad. Las personas que describían una reacción aguda concreta tendían a describir también una reacción posterior parecida. Y casi todas las reacciones agudas se asociaron con más psicopatología actual y menos bienestar. El vómito rompe la regla, con un patrón inverso que el resumen del artículo señala sin desarrollar.

El consumo a lo largo de la vida de sustancias concretas, como DMT, MDMA o LSD, y de sustancias combinadas con ellas, entre ellas el alcohol, la cafeína y el cannabis, apareció ligado a categorías específicas de reacciones adversas. En el caso de la MDMA, además, a peores indicadores psicológicos actuales. El contexto también pesa: el entorno, el tipo de compañía y los motivos para consumir se asociaron con las reacciones declaradas. La edad más baja y una frecuencia de consumo actual más alta aumentaban la probabilidad de reportarlas.

Lo que el estudio no dice

Los autores son muy claros con los límites. El diseño es transversal y retrospectivo: cada participante responde una vez y recuerda lo vivido. Las reacciones no se vincularon a una sustancia ni a un episodio concreto, de modo que los resultados describen patrones que aparecen juntos, no relaciones de causa. Una persona con más malestar previo puede vivir peor una experiencia, y también recordarla peor. El trabajo no permite distinguir el orden de los factores.

Por eso el equipo presenta sus hallazgos como hipótesis para estudios prospectivos, longitudinales y clínicos, y como base empírica para orientar estrategias de reducción de riesgos. Que el cannabis aparezca en la lista de sustancias combinadas no convierte al cannabis en responsable de nada: indica que el policonsumo es una variable que merece estudiarse mejor.

Qué lectura deja para Cannarias

Hay dos noticias en una. La primera es que en Canarias se está haciendo investigación seria sobre el consumo real de psicodélicos, con muestras grandes y publicación en revistas de referencia. La segunda es el enfoque: medir los problemas sin dramatizarlos ni esconderlos es lo que permite diseñar información útil para personas adultas que ya consumen.

La experiencia con el cannabis enseña lo mismo. Los datos sirven cuando se leen con contexto, como contamos al analizar los últimos datos del OEDA sin alarmismo. Y el ecosistema canario de información sobre drogas tiene ya otras piezas, como Noosphere, el buscador científico sobre drogas hecho en Canarias, o el archivo de Psiconáutica.org.

Preguntas frecuentes

¿Quién ha hecho el estudio?
Un equipo de cinco investigadores canarios, con firmantes de la ULPGC, encabezado por Jaime Rojas-Hernández. Se publicó en Psychiatry Research (volumen 367, artículo 117516).

¿Demuestra que los psicodélicos causan problemas de salud mental?
No. Es un estudio correlacional: muestra que las reacciones adversas declaradas y el malestar actual aparecen juntos, pero no qué causa qué.

¿Sale el cannabis en el estudio?
Sí, como una de las sustancias combinadas con psicodélicos, junto al alcohol y la cafeína. Su uso se asoció con categorías concretas de reacciones, sin que el diseño permita atribuírselas.

¿Se puede leer el artículo completo?
Sí. Está publicado en acceso abierto con licencia CC BY-NC-ND 4.0.

Fuentes y lectura relacionada

Información para personas adultas. Cannarias.net no promueve el consumo de ninguna sustancia y no ofrece consejo médico.

Contexto en Cannarias: Guías del cannabis en España y Canarias.

Aviso editorial: contenido informativo para mayores de 18 años. Cannarias no promueve la venta ni el consumo de sustancias fiscalizadas.

Mas noticias

Ver todo →