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EDADES obliga a hablar de cannabis dentro del policonsumo real

El 39 % de la población adulta declaró dos o más sustancias en el último año; el cannabis gana peso cuando aumentan las combinaciones.

EDADES obliga a hablar de cannabis dentro del policonsumo real

La encuesta EDADES 2024, la última edición publicada por el Plan Nacional sobre Drogas, deja un dato que debería ordenar mejor el debate público: el 39 % de la población española de 15 a 64 años declaró haber consumido dos o más sustancias psicoactivas en los doce meses previos. Cáñamo ha recuperado este indicador en julio y recuerda que no equivale necesariamente a consumo simultáneo. Para Cannarias, la clave es otra: el cannabis no puede debatirse aislado, ni desde el alarmismo ni desde la negación de riesgos. Hace falta prevención adulta, información honesta y regulación que permita reducir daños.

Claves de la noticia

  • EDADES 2024 sitúa el policonsumo anual en el 39 % de la población de 15 a 64 años.
  • El dato se mantiene cerca del 40,4 % registrado en 2022, por lo que no describe una explosión reciente.
  • El indicador cuenta consumos en un periodo de doce meses, no necesariamente mezclas en la misma sesión.
  • Cuando aumenta el número de sustancias declaradas, el cannabis gana peso junto al alcohol y el tabaco.

Qué mide EDADES

EDADES es la encuesta bienal del Plan Nacional sobre Drogas para población general de 15 a 64 años. La edición 2024 se basa en trabajo de campo realizado entre febrero y junio de ese año y sigue siendo la referencia estatal publicada para consumo adulto.

El informe distingue entre no consumo, consumo de una sola sustancia y policonsumo. El 39 % aparece en la categoría de dos o más sustancias durante el último año. Esa cifra debe leerse con precisión: puede incluir alcohol, tabaco, hipnosedantes, cannabis, cocaína u otras sustancias, sin demostrar que se hayan tomado juntas ni con la misma frecuencia.

Por qué importa para el cannabis

El cannabis suele tratarse como si fuera un tema aislado. En la práctica, muchas decisiones de riesgo dependen del contexto: alcohol, tabaco, medicación, frecuencia, edad, salud mental, vía de administración, potencia y entorno. Una política seria no puede limitarse a decir que el cannabis es peligroso o inocuo; debe explicar cuándo aumentan los riesgos y cómo reducirlos.

Cáñamo destaca que el alcohol aparece en la mayoría de los patrones de dos sustancias y que el cannabis gana presencia relativa cuando se declaran tres o más. Esa lectura no debería alimentar miedo, sino mejores mensajes: no mezclar por rutina, evitar consumo en menores, no conducir, cuidar dosis y disponer de información fiable.

La prohibición informa peor

Cuando el cannabis adulto queda fuera de un marco regulado, la información llega de forma fragmentada. Las personas usuarias dependen de redes informales, de productos sin trazabilidad y de etiquetas inexistentes. El Estado, mientras tanto, comunica sobre riesgos pero no ofrece canales legales para controlar calidad, potencia o composición.

La reducción de daños no es una invitación al consumo. Es una forma de asumir que hay consumos reales y que la salud pública mejora cuando se habla claro. Esa lógica encaja mejor con una regulación adulta prudente que con una política que solo alterna silencio, sanción y campañas genéricas.

Lectura para Canarias

En Canarias, el policonsumo no es una abstracción. Turismo, ocio nocturno, consumo adulto, clubes sociales, tabaco, alcohol y cannabis conviven en el mismo espacio social. Si la respuesta pública se limita a mensajes generales, se pierde la oportunidad de orientar mejor a residentes y visitantes.

Una estrategia canaria útil debería combinar prevención juvenil, información específica para adultos, servicios de reducción de daños, formación sanitaria y reglas claras para los espacios donde ya existe consumo. La regulación no elimina todos los riesgos, pero permite nombrarlos y gestionarlos con más herramientas.

Normalizar no significa banalizar

Defender la normalización del cannabis no exige negar efectos adversos ni ignorar usos problemáticos. Significa tratar a las personas adultas como ciudadanía capaz de recibir información, tomar decisiones y acceder a productos controlados sin quedar empujada al mercado ilegal.

EDADES ayuda a bajar el debate a tierra: los consumos existen, se combinan en distintos grados y necesitan respuestas más finas que el castigo. Para Cannarias, ese es el punto de partida de una política honesta sobre cannabis en España.

FAQ

¿El 39 % significa que cuatro de cada diez personas mezclan drogas a la vez?

No. EDADES mide consumo de dos o más sustancias durante un periodo de doce meses. No implica necesariamente uso simultáneo.

¿Qué lugar ocupa el cannabis en ese dato?

El cannabis aparece dentro de los patrones de policonsumo y gana peso cuando aumenta el número de sustancias declaradas, especialmente junto a alcohol y tabaco.

¿Qué política encaja mejor con este escenario?

Prevención juvenil, información adulta, reducción de daños, control de calidad y una regulación que diferencie claramente consumo responsable, usos problemáticos y mercado ilegal.

Fuentes

Aviso editorial: contenido informativo para mayores de 18 años. Cannarias no promueve la venta ni el consumo de sustancias fiscalizadas.

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