El Gobierno ha confirmado en el Senado que trabaja desde diciembre de 2025 en la nueva Estrategia Nacional sobre Drogas, llamada a suceder a la ENA 2017-2024 y a sus planes de acción. La respuesta, registrada el 27 de mayo de 2026 y localizada ahora entre las iniciativas contestadas, coloca de nuevo el cannabis juvenil en el centro del debate público: la evaluación intermedia de la Estrategia de Juventud 2030 señala que sigue siendo la sustancia ilegal más consumida por jóvenes y que su prevalencia pasó del 19,10 % en 2022 al 19,40 % en 2024. Para Cannarias, ese dato debe abrir una discusión seria: prevención honesta para menores y jóvenes vulnerables, sí; usar esas cifras para bloquear derechos, autocultivo regulado o acceso seguro de adultos, no.
Claves de la noticia
- La contestación del Gobierno agrupa dos preguntas del Senado sobre consumo de cannabis, juventud y normalización social.
- El Ejecutivo indica que la evaluación de la estrategia anterior terminó en diciembre de 2025 y que ya trabaja en el nuevo documento.
- La futura estrategia abordará nuevas sustancias psicoactivas, chemsex, adicciones digitales y juego online, además de sustancias ya conocidas.
- La evaluación de Juventud 2030 sitúa el cannabis como la droga ilegal más consumida entre jóvenes, con un ligero repunte entre 2022 y 2024.
Una estrategia nueva, no solo más mensajes de miedo
La respuesta parlamentaria reconoce que las adicciones no dependen solo de decisiones individuales. Habla de determinantes sociales, económicos, estructurales y comerciales. Esa lectura importa porque aleja el debate de la vieja fórmula de culpabilizar al usuario y permite pensar en políticas más eficaces: información fiable, detección temprana, entornos protectores, salud mental, ocio real y reducción de daños.
El Gobierno también vincula la nueva estrategia con fenómenos emergentes. Si el cannabis aparece mezclado con adicciones digitales o juego online, conviene no perder precisión. No todo consumo adulto es problemático, y no toda normalización social equivale a banalización. Una política pública madura debe distinguir edades, contextos, frecuencias, potencias, vías de consumo y vulnerabilidades.
El dato juvenil exige prevención, no prohibicionismo automático
El documento oficial del Senado cita la evaluación intermedia de Juventud 2030: entre sustancias ilegales, el cannabis mantiene prevalencias altas en juventud, con un ligero aumento entre 2022 y 2024. El dato es relevante y no debe minimizarse. La adolescencia y la juventud temprana requieren mensajes claros sobre riesgos, retraso de inicio, salud mental y uso problemático.
Pero tampoco debe manipularse para sostener un modelo que lleva décadas sin resolver el acceso inseguro, el mercado ilegal ni la falta de controles de composición. La prohibición absoluta no ha impedido que el cannabis sea accesible. La pregunta regulatoria es qué sistema reduce mejor los daños: uno que deja el producto fuera de todo control o uno que separa menores y adultos, exige etiquetado, limita publicidad, controla potencia y financia prevención con datos.
Lectura para Canarias
Canarias tiene una realidad propia: turismo, clubes sociales, tiendas de CBD, consumo adulto y, desde 2026, cultivo medicinal autorizado por la AEMPS en Tenerife. Una estrategia estatal que ignore esa complejidad se quedará corta. El Archipiélago necesita prevención juvenil adaptada al territorio, pero también seguridad jurídica para prácticas adultas responsables y para proyectos medicinales o agrarios que ya existen.
La clave es no enfrentar salud pública y derechos. Proteger a menores no exige perseguir al adulto informado. Defender el autocultivo regulado o los clubes con normas claras no significa negar riesgos. Significa sacar el debate de la clandestinidad y ponerlo en un terreno donde la administración pueda medir, corregir y acompañar.
Regular también es prevenir
La futura Estrategia Nacional sobre Drogas será una oportunidad si abandona el reflejo moralizante. En cannabis, prevenir de verdad implica educación honesta, recursos asistenciales accesibles, investigación, reducción de daños y un marco legal que no empuje a personas adultas hacia circuitos opacos.
Desde una mirada favorable a la regulación, el objetivo debería ser sencillo de formular: menos consumo problemático, menos estigma, menos mercado ilegal y más capacidad pública para proteger a quien lo necesita sin castigar a quien consume de forma adulta y responsable.
FAQ
¿El Gobierno ha anunciado ya la nueva Estrategia Nacional sobre Drogas?
No. La respuesta del Senado indica que se trabaja en ella desde diciembre de 2025 y que sucederá a la estrategia anterior y sus planes de acción.
¿El dato juvenil justifica prohibir más?
Justifica mejorar prevención, información y apoyo temprano. No demuestra que la prohibición total sea más eficaz que una regulación con controles de edad, potencia y etiquetado.
¿Qué debería vigilar Canarias?
Que la estrategia estatal incorpore prevención juvenil adaptada al territorio y, al mismo tiempo, seguridad jurídica para adultos, clubes, CBD, autocultivo y cannabis medicinal.
Fuentes
- Senado de España: contestación del Gobierno a las preguntas 684/030395 y 684/030396
- Injuve: Evaluación intermedia de la Estrategia de Juventud 2030
- Injuve: Estrategia de Juventud 2030
Guía relacionada en Cannarias: Cannabis legal en España y Canarias: guía y estado actual.
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